jueves, 17 de diciembre de 2009

...apenas retazos de la vida de una mujer de mediana edad...

… Si yo no estoy gorda, estoy hermosota, pero nada, no sirve de nada engañarse, dije que la haría y cuando tomo una decisión he de cumplirla, que haga también deporte me recomiendan, como si la hartaura de té verde no fuera suficiente.... Qué bien me vendría una palmera de chocolate…¡Nada, nada!, Hay que desechar los malos pensamientos…, pero que harta estoy del té verde, tanto té verde no puede ser bueno, si hasta estoy cogiendo un poco de color y me llaman “la hulk”, ¡Que mala leche tienen algunos!, ¡leche! que bien me vendría un vaso de leche con la palmera…¡Otra vez!, …así no hay quien pueda. Tengo una tristeza en el estomago… Estoy deseando llegar a casa…no por lo que me espera allí, si no por llegar, porque una no puede tener anhelos de llegar cuando sabe lo que le espera, tortilla de espinacas, arroz blanco y todo el té verde que pueda tomar…, es como si quisieran que explotara con tanto té verde…y encima una no tiene ayuda de nadie…, cuando me ven en el trabajo con el té me dicen que: ¿Cómo me enjuago tanto la boca con el licor del polo?… si ellos supieran lo que cuesta no abalanzarse sobre los donuts… Hoy me dijo Jesús que ya se me notaba la pérdida de volumen, y yo contesté que siempre había tenido el pelo lacio y lisito pero no se refería a eso y dijo que si me pusiera un vestido rojo parecería un arañazo… No tiene una, ayudas de nadie, encima de guasa…
Andaba yo por las calles soleadas de esta gran ciudad, con estos pensamientos filosoficos de altura…, volviendo del trabajo en la fábrica y con una mala leche que difícilmente serviría para hacer mantequilla. El madrugón y la enésima propuesta definitiva de adelgazamiento tenían en mi ánimo una influencia perversa y caminaba resuelta hacia mi casa, cuando lo vi, en un principio el bamboleo cadencioso no me resultó extraño, pero a medida que se acercaba el jovencito musculado, fue adquiriendo tintes sospechosos sobre la conveniencia de llevar una dieta tan estricta que me causaba visiones y a la vista de las visiones, mareos.
Lo que en la distancia me parecieron atributos masculinos, semejantes a mp3, riñoneras o vaya usted a saber qué. En la cercanía dejaron de parecerse y pasaron a serlo, ¡Qué manera más extraña de correr! ¡Con todo fuera!, lo que en el mar se podría llamar “fuera borda”. Pues para algunos (y algunas) es el motor de su vida...Después de sentir todo esto, mi rubor fue en aumento pues lejos de alejarse a la carrera aquel tipo sudoroso se dirigía a mí, primero me dio la impresión de que venía hacia a mí, y luego quedé francamente “impresionada” cuando se detuvo a unos pasos intentando sin conseguirlo que sus manos ocultaran parte de…, de “aquello”.
Era el hombre de unos treinta años, bien formado y con unas manos enormes, manos que podrían hacer malabares con un par de sandias pero que se mostraban insuficientes para cubrir…todo aquello. Llevaba una camiseta ajustada y unas mallas de corredor ajustadas, tan ajustadas que ante el empuje excesivo se rompieron por el punto más débil…, el que soportaba mas presión…justo en ese sitio se hicieron más holgadas.
Ante mis ojos atónitos y huidizos, pues yo nos los dejaba ir a sitio tan “evidente”, (pero sin conseguirlo) estaba aquel muchacho que se dirigió a mí en estos términos:
--Perdón que me presente así.., pero no tendrá unos imperdibles o algo con lo que pueda sujetar la malla.., que es que se me ha roto y mire como me veo…-- Dijo mientras se ponía de lado y trataba de ocultar tanto…poderío.
--Pues no, no llevo imperdibles pero estamos cerca de mi casa y si te esperas un poco te bajo un bañador de mi hijo…--Dije yo solidaria de los apuritos que estaba pasando el “presuroso”.
--Bueno se lo agradecería mucho porque me queda un rato hasta llegar a mí casa— Dijo acercándose a un árbol y abrazándolo, dando la impresión de algo que no sé si tiene nombre, pues hacerlo con animales se llama zoofilia, ¿pero con un árbol?, renuncio a buscar la palabra, si es que la hay…
--O si no…, aquí, a la vuelta, hay una tienda oriental y puede ser que allí tengan algo… --Dije yo acuciada por las dudas sobre lo conveniente de que un tipo en aquella tesitura me esperara en mi portal…
-- Si, como para entrar en un chino estoy yo, además no llevo dinero—Me dijo el pobre mientras yo pensaba en lo mismo…
--Bueno, también puedes hacer una cosa…-- En un nuevo intento de que todo “aquello” no se viniera conmigo…--Te quitas la camiseta y metes las piernas por las mangas, seguro que así podrás taparte… (yo no podría haberlo hecho…, hasta completar la dieta de té verde…)
Tragué saliva, no había acabado de decirlo cuando ya estaba manos a la obra, en realidad quitó las manos de la “obra” y se las puso en la camiseta y en un momento tenia puesta la camiseta como si fuera un calzón árabe, pues le llegaba la culera por las rodillas, pero al menos podía caminar de acuerdo a las más elementales reglas de la decencia.
--Muchas gracias, ha sido una buena idea – Dijo reiniciando la marcha, dejándome con la boca abierta, mientras le veía alejarse a toda velocidad, desafiando a las leyes de la física pues parecía un tipo corriendo mientras hacía el pino…
Y es que definitivamente la vida de una mujer de mediana edad…, es muy dura.

viernes, 13 de noviembre de 2009

CAMELLOS, CANARIOS, CRETINOS..., ANIMALES TODOS.






Me habrán visto decir “alguna vez”, que hay una característica de mi persona que condiciona mi vida…si no es así, paso a decirles que mi relación con los animales no es normal, no, no se trata de zoofilia…más bien al contrario, es el “repeluco” , el repeluco es lo que experimento cuando tengo un animal cerca, ya sea gato, perro, o toro, este ultimo por regla general a todo el mundo causa repeluco excepto a los toreros…y a las vacas…y ahora viene la gracia de siempre…excepto el cordero…, el cordero no me causa repeluco alguno, siempre que lo acompañen unas patatas…

Bueno, hecha esta pequeña introducción paso a relatarles los acontecimientos que ocurrieron aquel lejano sábado en que los Juegos Olímpicos de Munich 72 estaban en su apogeo…Mi hermano pese a ser mi hermano no gozaba de la exacerbada característica que al principio mencioné…al menos en grado tan extremo como el mío… y gustaba de jugar con la lechuguita o el trozo de manzana con que mi padre obsequiaba a su lindo canario enjaulado (ajustado a su literalidad), yo era incapaz de poner los dedos cerca porque el muy bandido se acercaba y hacia ademán de picar, más o menos como descubrí tiempo más tarde que hacían algunas mujeres, al menos las escasas a las que les fue dada la dudosa felicidad de conocerme…

Estábamos gozosos retozando en el fastuoso sofá de eskay marrón, después de levantarnos de la cama, no sin cierto esfuerzo…por cierto. Cuando al bandido se le ocurrió la feliz idea. Él que tenia más miedo a los animales que yo a las siete viejas del dicho.

--¿Tú crees que si le ponemos un trozo de manzana al lado de los camellos…”Bienvenido” iría a por él?--- Me dijo mientras se levantaba del sofá pegajoso y se dirigía a la jaula. “Bienvenido” tenía este nombre porque un día, quizás añorando el trato humano se posó en la barandilla hasta que mi padre le echó el guante, de ahí el nombre…


De Gozopowers en flickr

“Los camellos” es un cuadro que el novio de mi hermana trajo de su prolongada estancia vacacional en el Sahara, cuando fue a aquellas fértiles tierras para servir a la patria y según mi padre para dejar descansar las hormonas de mi hermana que por aquel entonces se comportaban con el rigor propio de sus años…”Los camellos” como podrán figurarse representaban una escena en la se veían algunos mercaderes árabes a joroba de sus dromedarios porque por aquel entonces todo lo que fueran burros raros…para nosotros eran camellos, sin dudas sobre si parecían dromedarios, jirafas o cualquier otro animal….”Los camellos” fueron un tema de discusión en casa, pues lo que costó enmarcar aquel tapiz suavecito y enorme, fue medio mes de la paga de mi padre que no veía la conveniencia de poner sobre su cabeza un recordatorio de que se acercaba el día en que un tipo barbilampiño con aires de aventurero se llevaría para siempre a mi hermana, lo cual excepto a él, a los demás miembros de la familia no nos desagradaba del todo…pues estaba en una época extraña de la post-adolescencia en la que le dio por no comer judías, ni garbanzos, ni lentejas, ni cualquier legumbre que se pareciera o pareciese…preparando unas trifulcas en la mesa, que nos quitaban a los demás la escasa afición a estos típicos platos de la cocina española. La razón de este extraño comportamiento creo que se debía a las consecuencias funestas que las legumbres traen a una relación romántica y etérea como era la que imagino deseaba para ella y para el excelente muchacho que tiempo después pasó a ser mi cuñado.


Pero volvamos a la escena…mi hermano, a menudo preguntaba…,(sobre todo a mí) pero por preguntar…no porque tuviera deseos de saber la opinión de los demás… por eso hizo exactamente lo contrario de lo que yo le dije, apuntando a mi favor el buen criterio que sobre asuntos de animales y mujeres he tenido siempre…no estando en ningún momento ambas cosas al mismo nivel, ¡Válgame el cielo…!.Salvo la distinción que hace mi cabeza sobre la conveniencia de mantenerse a prudente distancia de ambos.

--¡Ni se te ocurra, cretino!—Dije. Yo siempre me apoyo en estas formas cariñosas del lenguaje para hacer más cercano y duradero el vinculo entre hermanos…Pero no hubo tiempo …”Bienvenido” salió de la jaula dorada de su cautiverio (bueno dorada, dorada, no, aunque mi padre limpiaba muy a menudo la celda de castigo del pobre ”Bienvenido”, la jaula; dorada…dorada, no era).


De Procsilas en flickr

“Bienvenido”…, según estrenó libertad, se fue derechito a la lámpara del salón, rechazando el trozo de manzana que yo, como si fuera la azafata impertérrita del lanzador de cuchillos sostenía al lado del tapiz de los camellos, deseando que ni por asomo hiciera el pobre lo que con tanta seguridad pensaba mi hermano que haría…, y no lo hizo se quedó allí en la lámpara, inalterable al trozo de manzana…, Bienvenido…, no la lámpara.


--¿Y ahora que hacemos?—Se atrevió a preguntar el cretino…
--Vete a por una hoja de lechuga, a lo mejor le gusta más…--No era una teoría, era un deseo. Pero tampoco surtió efecto…
--¿Y si le dejamos abierta la jaula, a lo mejor vuelve el solo?—Pero el mamón no volvía, creo que había aprendido la lección…, y su deseo de compañía humana había sido superado con creces…

En esas estábamos. Yo tirándole servilletas a Bienvenido y el cretino con la jaula cogida con las dos manos sobre su cabeza, con la puertecita abierta…, cuando entró mi padre.., tardó un minuto en hacerse una composición de lugar…háganse cargo…un cretino con la jaula en todo lo alto temblando por si “Bienvenido” decidía volver y el otro cretino (yo) tirándole cosas al canario para que se fuera al hogar de donde nunca debió salir.

--Se ha “salió” solo…, papa, lo juro…--Mientras ponía despacito la jaula en el suelo como si fuera un tipo al que le han pillado con una bomba de 30 Megatones y está en el punto de mira de una brigada entera de francotiradores.

Mi padre me miró a mí, que blandía de nuevo el pañuelo para lanzarlo por enésima vez y luego al cretino (mi hermano…, no a mí…) puso cara de no saber que era lo que había hecho mal cuando tuvo el momentáneo instante de placer que produjo la venida al mundo de dos idiotas como aquellos y raudo y veloz se dirigió a “Bienvenido”, al que dio por terminada su desgana por consumir manzana fuera de un ámbito seguro y después de colgar la jaula en el sitio de siempre se quedó mirando a los dos que sentados en el sofá de eskay marrón parecía que no habíamos hecho nada. Luego encendió la tele, abrió un botellín, y lentamente comenzó a mover la cabeza de un lado a otro…nosotros tampoco lo entendíamos…


martes, 3 de noviembre de 2009

MAS TORPEZAS (o lo que es lo mismo: un torpe, hace ¡Zas!)


De vecinodelquinto en Flickr

Estamos en una edad en la que si (como es mi caso) no se era ya de por sí torpe nos hacemos si cabe menos habilidosos y cometemos torpezas propias de niños chicos.
Joaquín y un servidor somos unos negados en el futbol, en realidad a cualquier deporte físico, puesto que el deporte lo que tiene es que cansa y además muy habitualmente se acompaña de sudores y alteraciones del ritmo respiratorio, y como comprenderán ustedes ante este cuadro clínico lo más acertado es suprimir las causas, y en no haciendo deporte todo arreglado…, no se suda y se respira de maravilla…
Nuestra cita con el deporte viene a ser anual, ya sé que deberíamos espaciarlas aun más pero ¿Qué quieren ustedes? No sabemos decir que no. Por eso una vez al año nos comprometemos con los del trabajo en hacer un partido de futbol, debido a nuestro amor por el deporte y en aras de conseguir lo peor para el enemigo…(Perdón, quise decir:mejor para el equipo…,) porque otra cosa no, pero si hay que sacrificarse …, nosotros, los primeros…
Siempre se nos ve en el peor puesto del torneo anual de futbol Memorial “Siempre alerta” que no es otro puesto que acarreando cervezas y vituallas para los futbolistas que con eso de correr y correr se beben las cervezas como si fueran refrescos gratis del Ikea…En fin que nosotros tenemos la poco gratificante labor de tener las cervezas fresquitas y la barbacoa en su punto para que cuando acabe el Memorial poder reponer fuerzas…, pero este año le dije al “Jerry”:
--Yo estoy hasta el gorro de estar siempre pendiente de las cervezas y de la estricta dieta de panceta que tienen estos jurbolistas, este año jugamos nosotros Jerry—Le dije al Jerry que según iba entendiendo abría los ojos como platos de jamón.---Mira, siempre tenemos que “apencar” nosotros y luego todos comen igual, asi es que este año; debutamos. El Jerry asintió con la cabeza como dudando, pero al final dijo: -Si,..si lo miras asín…, si, lo verdaderamente importante es no aparecer por el trabajo…
Allí aparecimos el Jerry y yo con pantalones cortos, él con la goma del pantalón para fuera, pues como tiene tripita más “contorneada” que el resto de su contorno…, se empeña en subirse los pantalones y la goma se empeña a su vez en darse la vuelta y bajarse. ¡Ojo que a mí me pasa lo mismo…! Pero más apretao…



De Deaquella manera en Flickr

El Jerry el muy traidor estaba de portero, y digo traidor porque le había dicho que yo quería ser portero, que era el sitio donde menos se corría, pues el tío va y se pide el sitio.., ¡Tener amigos para esto…! Y como portero solo hay uno…, ya en el otro equipo hay otro…, pero esta feo… “Asinque” me dijo Barbastro “que me ciñera a las bandas”, y yo no sabía cómo se hacía aquello, porque lo único que ceñía bien era el pantalón que a duras penas me aguantaba en la cintura y pugnaba por dar un correazo con la goma del elástico, y lo de las bandas unas veces me parecía música y otras las de las palomas, así es que allí me tienen subiendo y bajando por las bandas y el Jerry apoyado en el larguero echando traguitos de agua, en una de estas que le estaba mirando pasa el balón al lado mío y juro que yo no hice siquiera ademán de pegarle ni nada, me limité a verlo pasar rodando con sus rayitas multicolores pues yo estaba pensando en lo bien que me vendría un traguito de agua…Pues llega el cuñado de Barbastro que como todos los cuñaos debe ser mala gente, y me pasa por encima como si fuera un cabestro…el tal Barbastro…claro para pasarme por encima debió tirarme, y me tiró, ya puestos…y no crean ustedes que estábamos en campo de hierba que había mas chinas que en la elección de Miss Shangai, todo lo que tenia al descubierto se vió afectado por la fricción prolongada de “piedrinas” y arena, ¡Que golpe!, que golpe dí contra el suelo…, porque lo de Barbastro no tiene nombre…, si me lo hubiera dicho…, no hacia falta ponerse tan violento…, ya me aparto, yo le habría dado el balón en propia mano…
Si antes ni subía ni bajaba por las bandas con el cuerpo más blandito ya ni me movía…, me limitaba a seguir con la cabeza la evolución del balón y cuando juzgaba que se acercaba mucho corria por la banda pero para el lado contrario y así tuve un gran éxito; no toqué el balón en ningún momento y pese a que el “cuñao” de Barbastro demostraba aun ganas de atropellarme conseguí acabar el partido.
Cojeando, maltrecho y lamentando haber tenido la feliz idea del “escaqueo con gloria” llegué al puesto de revituallamiento justo cuando el Jerry le quitaba la chapa a su segundo botellín y me decia que lo nuestro era organizar el catering porque los inutiles que se hicieron cargo no habían previsto que la cerveza fria es mejor que la caliente y eso era lo que quedaba.
Torpezas se hacen muchas en la vida pero creanme si les digo que nunca tuvo tanto sentido aplicada a mi momentanea incursión en el deporte empresarial, pues si las Torpezas son torpezas es porque un Torpe hace ¡zas y yo hice ¡Zas y además: ¡Ay, ay, ay!.., el año que viene…, ¡El año que viene, no me quedo sin cerveza fria…!


De Rahego en Flickr




lunes, 26 de octubre de 2009

UNA TORPEZA



Hace poco cometí una torpeza, en realidad cometo tantas que siempre hace poco que cometí una torpeza, a veces uno no es consciente de las limitaciones que tiene y en mi caso nunca soy consciente de lo limitadas que son mis “limitaciones”. Es lo único claro en mis límites.
Por eso…, cuando el tipo que vive en mi casa y que se come casi una pechuga de pavo de una “sentá”, me dijo:
-¡A ver quién llega antes al kiosco!—Sin respetar un tiempo mínimo para procesar tanta información y que mi cerebro supiera que estábamos compitiendo, ya no hay caballeros…. Por eso decía, di un brinquito y pasó lo que tenía que pasar…
Decidí que podía hacer frente al reto, e intenté correr para ver si le alcanzaba e incluso superarle, pero se ve que no.., mi mente se adelantó tanto a mis pies que me vi con la cabeza por delante y sin tener los pies donde debían estar, consecuencia: Una “pedazo ostia” de campeonato…, de las que ganan cualquier campeonato, …por ir concretando.
Es curioso que pensé que debía ser una ostia considerable pues si bien no vi mi vida pasar a cámara lenta , como dicen que pasa momentos antes de la muerte.., si que vi a muy lenta velocidad como las baldosas grises se acercaban de una manera sospechosamente rápida a mi persona, noté el golpe, noté el raspón en los codos, noté el tripazo…, noté.., noté.
¡No, te dije que estas muy torpe…! --Me dijo la que duerme a mi lado, medio riéndose…, no, medio riéndose no, partida de risa. --¡Ay, ay que costalazo se ha “dao”!—Le oí decir mientras ponía de nuevo mi cuerpo en posición vertical a una velocidad tan rápida que parecía mentira que me hubiera caído salvo por los raspones que tenía en los codos por los pastos de los pantalones y por un gran redondel de polvo y tierra que circundaba mis abdominales…, vale mi tripita…, bueno…, mi tripa. (Y no cedo más…). Parecía emerger del derrumbe de las torres gemelas, jamás me vi en polvo tan grande…, ni desgraciadamente me veré…, es certeza.., lo sé.
Mientras revisaba mis codos y me volvía hacía el lugar del crimen, más que nada para ver el tronco que me habían puesto en los pies…, pero sin ver más que briznas y un gran rodal que debía ser donde tomé tierra (por cierto, hasta hartarme). La que duerme a mi lado y madre a su vez del que se come una pechuga de pavo de una “sentá” me gritó:
-¡Pero sacúdete!- Y como si esto fuera poco, decía:
-¿Hay que ver cómo te has puesto..?—y levantaba aun más la voz.
-¡No dais más que trabajo!—y volvía a sacudirme y gritar.
-¡Sacúdete, que estás loao!. Y yo me preguntaba si quería limpiarme o quizás pretendía rematarme en vista de que la “pedazo ostia” no había podido conmigo…
El tío que se come media pechuga de pavo de una “sentá”, no paraba de reírse, y me dio por pensar que no gané con el cambio, dejar irse al niño que fúe un día y quedarme con el tio que vive en casa y que se come una pechuga de pavo de una sentá…, fue otra torpeza…, inevitable…, pero torpeza al fin y al cabo.
Por eso sé que en algún momento cometemos errores… y sobre todo TORPEZAS. Doy fe.





No es la tuya.

lunes, 5 de octubre de 2009

DESDE EL CIELO TE ECHARAN UNA MANO (incluso varias)



En estos tiempos convulsos en los que la honradez y la honestidad son valores en alza; no porque sean apreciados, si no porque se elevan y elevan de manera tal que son difícilmente alcanzables. En estos tiempos decía en que ser concejal de urbanismo o promotor inmobiliario es señal inequívoca de “moral distraída”, me viene, no sin esfuerzo, al saco (por tamaño, no por textura…) de los recuerdos los tiempos en que robar era algo romántico, emocionante y arriesgado. Pero hay que remontarse tanto atrás que he de trasladarme a mi niñez y eso ya va siendo tarea ardua y laboriosa. Aunque como le oí decir a alguien: Volver a los orígenes, no es retroceder.


El de "Angelillo" desapareció, pero se parecia a este.


Éramos el Jerry y yo uña y carne y entre ambos (como era habitual por entonces…) mucha porquería; salvo el sábado en el que al menos en mi casa era por imperativo legal obligatoria la desinfección, pues aquello parecía más la fumigación de un campo que un placentero y reparador baño.

Era el Jerry por aquel tiempo un tipo temerario, al que cualquier signo de autoridad y orden establecido, le traía al pairo, no es que fuera especialmente dañino pero tenía un sentido que le llevaba siempre a explorar el límite de cualquier cosa y algunas veces (la mayoría) pasaba ampliamente ese límite y debía arrostrar las consecuencias.

Había por aquel tiempo un kiosco de chucherías, tabaco e incluso algunas revistas que el “destape” trajo a nuestros ojos de manera tan poco recatada y obscena que se nos erizaban los pelos y alguna que otra cosa más, …pero poco.

Aquel antro de perversión estaba regentado por un tipo menudo y digo bien porque…¡ menudo era el tipo…! Se lavaba menos que el resto de mortales, que aquello ya era difícilmente asumible y usaba a modo de perfume, grandes dosis de eau de parfum “El castillo de Gredos”, que venía en un frasco enorme de un litro y como tapón un sombrerito de plástico lacrado con un poco de aluminio. Olía a vino quiero decir, era tal su afición por aquel perfume, que en cuanto reunía el más mínimo ingreso se acercaba a la bodega, perdón perfumería y se hacía con un nuevo frasco.

Angelillo era un tipo desastrado, siempre con barba de tres días o incluso cuatro, nunca se le veía afeitado y mucho menos en orden de revista salvo el orden en el que ponía las suyas por el tamaño de las te…, por el tamaño. Tenía una paciencia infinita pues a menudo (Muy a menudo no) se juntaba su clientela y experimentábamos el grado de aguante de aquel ser.

--Una coca cola, un chicle bazooka, dos regalices rojos y una bolsa de gusanitos—Todo esto dicho entre un ¡HUUUUMMM! y otro, probando la infinita paciencia de aquel precursor de Miguel Bosé (Por la barba de tres días)

Angelillo tenía la costumbre de echar una cabezadita en el interior de su Kiosco verde de chapa, que al resguardo de los grandes pinos debía de ser un lugar fresquito…, lástima que allí no hubiera pino alguno e hiciera un calor del demonio, pero el contaba con los beneficios terapéuticos del perfume Castillo de Gredos que además de oloroso era soporífero y encerrado entre chapas se abandonaba en la tarea de dejar crecer un poco más la barba, durante un par de horas. Allí al resguardo de su kiosco dormitaba las horas de la siesta con el difícil anhelo de que numerosos clientes le proporcionaran algo con lo que ir a perfumarse. Apoyaba los brazos delante del ventanuco y allí permanecía alerta todo el tiempo…, alerta, alerta, depende…, depende de lo alerta que le permitiera estar el “perfume”.


Joaquín había ideado un plan que no podía fallar, como casi todo lo que le fallaba. Consistía aquel descabellado asunto en esperar el más placentero sueño que Morfeo y Baco pudiera conceder a Angelillo y entonces echar mano de todo lo que estuviera a mano y así hacer un poco más de sitio para que pudiera extender sus cortas piernas quitando algunas mercancías que no le dejaban descansar a gusto.

El fin del asunto no era malo ni el objetivo tampoco, bien mirado era mirar por el bien ajeno, loable objeto el de convertir este en propio, pero sin que el ajeno lo supiera.

Joaquín nos participó de su plan y a pesar de las pegas que le pusimos la principal era que nuestras pegas eran muy diferentes de las pegás que daba Angelillo…, todos los que conocíamos el mal carácter de Angelillo se lo advertimos con vehemencia, pero insistió tanto que no pudimos por menos que rezar un par de oraciones por el descanso de su alma cosa no que no apreció en su justo término.

Caminamos junto a él, intentando disuadirle hasta que llegados a una prudente distancia nos hizo callar con ademanes más propios de formación castrense que de la escasa formación que tenía. Joaquín se acercó sigiloso luego de mirar durante unos minutos cómo Angelillo daba unas tarascas propias de alguien con afán de partirse el cuello más que de personas con necesidad de sucumbir plácidamente a un reparador sueño. Pasados unos minutos de lucha, Angelillo cayó con la cabeza entre sus brazos, y también calló porque el leve murmullo que salía de sus labios dejó de oírse.

Joaquín entonces con movimientos felinos se aproximó a la ratonera, (perdón, ventanita) y como pudo metió la mano y por encima de la cabeza que descansaba a escasos centímetros de él, fue cogiendo lo que pudo, que en esto de la sustracción no se le puede hacer ascos a nada y aquí no le salía ningún ¡Hummm! Ni duda alguna…, trincaba de todo, chicles, regalices, más chicles, más regalices y hasta algún paquete de tabaco…

Pero pasó lo que debía pasar, como en casi todos los planes del Jerry (Joaquín en inglés); y Angelillo resucitó de repente, pues se conoce que no debía tener suficiente anestesia y en no habiendo para él decidió anestesiar a su mejor cliente, le cogió de uno de sus brazos y tirando de él le dejo atrapado en la ratonera de manera que no podía pasar el otro brazo, dejando a merced de Angelillo aquel rostro que tanta cara demostró tener…Entre cristales se veía a Joaquín mirando por los lados en busca de alguien que le echara una mano…, y eso es lo que acudía una y otra vez a su cara, una mano, la de Angelillo, que demostró que el alcohol no merma los reflejos, si no que los aumenta, al menos en la misma medida que la cara de Joaquín que se estaba poniendo roja y además hinchada. Angelillo ya preso de la excitación…, o más bien del cansancio por el ejercicio empezó a acusar el agotamiento y se espaciaron un poco las manos que le echaba a Joaquín y este pudo decir algo como que tenia dinero y que todo era fruto de un lamentable error, fue entonces y solo entonces cuando Angelillo cesó en el castigo y pudo aprovechar Joaquín para salir corriendo, sin cogernos a los demás porque los demás ya habíamos cogido ventaja pues salimos a correr muchísimo antes, luego nos reprochaba la falta de compañerismo y los demás le recordábamos su falta de juicio, mientras masticaba un chicle, único trofeo alcanzado por el esfuerzo y dedicación empleados en que Angelillo ejercitara su mano diestra.

Falta de juicio…, por la locura y porque era lo que se merecía, un juicio, lo que nos pudimos reír aquel día…, menos Joaquín y Angelillo que se quedaron con un disgusto ambos….dos.

domingo, 27 de septiembre de 2009

NO DEBÍ VENIR, ... PERO VINE (no es latín, pero lo parece)

No debí venir, lo sabia antes y lo sé ahora. Este calor es insoportable. Gotas de sudor caen desde mis orejas hasta mis sandalias y corroen las tiras de piel negra que cubren mis pies. Apenas puedo sentarme en el mínimo espacio que se asigna a mis posaderas, rodeado de paisanos sudorosos al igual que este arrepentido que lamenta los errores cometidos.

Noto una presión en la espalda. Algo como si me estuvieran saliendo las muelas del juicio pero por debajo de los omóplatos, Recuerdo aquella sensación como de meter un taco de plástico entre diente y diente y se parece a esta que siento ahora, pudiera ser que me estuvieran creciendo alas…, en vez de muelas…pero lo dudo.

Sale el segundo toro de la tarde y maldigo los tres euros que me ahorré en previsión de mi formidable habilidad para soportar el calor sofocante del mes de Agosto en Extremadura, me fallaron los cálculos…porque no merecía la pena el ahorro y porque mi capacidad está muy por debajo de mis expectativas, me lo advirtieron: hoy va a hacer un calor del carajo…Ni siquiera ver a Víctor Puerto puede justificar esta cerrazón que me llevó a poner un pie delante de otro y acabar en la plaza de Zorita. Los de la peña gritan y se animan al aparecer el verdadero protagonista de la tarde…No, el toro negro y astifino, no. El jamón, me estoy acordando del jamón. Pero yo sigo incomodo con mis muelas… ¡Perdón, alas!, Bueno lo que sea que me está naciendo en la espalda y que pugna por salir… ¿O debería decir por entrar…?

Giro levemente la cabeza hacia atrás porque girarla hacía adelante es imposible (de momento) y allí está la fuente de mis males, una anciana con un gran sombrero de paja rojo en el que se lee Havana 5, lo que me lleva a pensar ¿Cual será el resultado del otro equipo, Guantánamo 3? Me pregunto ¿Que hará esta buena señora en un sitio tan poco recomendable como aquel…,? Más indicado para que le dé a uno un ataque al corazón que para hallar un leve atisbo de paz espiritual si es que a alguien el espectáculo taurino le procura esta sensación…aunque lo dudo…

Después de meditarlo largamente, como las lonchitas de jamón…que a este joio siempre le salen generosas…me decido a hacerle una petición a la anciana, que sigue impertérrita como si por estarse quieta los rayos solares no le afectaran de igual manera que al resto de mortales, nunca tuve certeza mas rotunda que la de ser mortal bajo aquel sol endiablado, pero consciente de la necesidad de no prolongar la agonía que las rodillas huesudas y blancas como el nácar causan en mi espalda hago un acopio de valor, con la mejor de mis sonrisas y con una educación exquisita más propia de Hogwarts que del Colegio Nacional “General Crespo” que fue donde adquirí lo poco que consiguieron meter en mi dura y hermética mollera…me dirijo a la buena señora y le hago la petición que más ha marcado mi vida desde aquel lejano día en que le pedí a otra extremeña que subiera conmigo a la noria sin saber la trascendencia que aquella decisión traería a mi vida…

--¿Señora seria usted tan amable de abrirse de piernas…? Es que se me están clavando sus rodillas en la espalda y me están matando…-- La señora me mira sin siquiera mover la cabeza…como ahorrando la energía vital que a mí se me escapa a borbotones con cada gota de sudor que desciende por mi sudoroso cogote…

¡Claro que sí, hijo!, ¡Faltaría más! --- Y sin previo aviso y lo que es peor sin darle tiempo a mí sudoroso cogote para que gire, abre las piernas con una generosidad tal que mi visión de la vida cambia desde aquel día…no llegó a traumatizarme pero mi vida desde aquel día no es la misma…perdí mi voracidad por las lonchitas de jamón y hasta el queso no tiene para mí el mismo interés, me arrepentiré toda mi vida, hubiera preferido mil veces que me salieran alas, pero la vida es así y solo puedo aconsejarles:

Tengan cuidado con las peticiones que le hacen a una dama porque corren el nada despreciable riesgo de que se las concedan …¡No debí venir, ...pero vine!

miércoles, 8 de julio de 2009

PASODOBLE

El Pasodoble, es este un baile sencillo y muy español, pese a que los franceses quieran hacer como con el Gazpacho, diciendo que es un invento suyo llamado Vichyssoise y disimulan haciéndolo con puerros, con el pasodoble por mucho que se pongan Morriones en el sombrero no nos harán dudar…

Se ponen los dos bailarines uno enfrente del otro y entrelazan sus manos uno la izquierda y el otro la derecha, porque si fuera de otra forma no quedarían uno enfrente del otro y esto parece ser que es primordial. Una vez enlazadas la manos y enfrentados los cuerpos, se desplaza uno de ellos hacia la izquierda ligeramente, con el objetivo (creo yo) de evitar que algún “roce” indeseado pueda parecer chabacano y fuera de lugar, por supuesto, fuera de lugar si que es…

Es este baile uno de los preferidos por el público en cualquier fiesta rural y no tan rural, pero para mí el encanto verdadero reside en el momento en que se distingue el comienzo de una pieza y es perceptible el arrastrar de las sillas y los tirones que las damas procuran a sus parejas con tirones de la mano sin hacer concesiones al entendimiento oral, pues no es necesario ninguna palabra ni siquiera cabe discusión cuando una mano femenina y casi siempre “madura” tira de otra masculina para que se conviertan en una mano una voz y un solo cuerpo en una confusión tal que se mezclan cuerpos y movimientos haciendo una simbiosis tal que es digna de admirar.

Ocurre algunas veces que el deseo de bailotear no es compartido o lo que es lo mismo cuando el elemento masculino se “barrunta” la cercanía de algún pasodoble y trata de evitar las evoluciones sobre la pista, desapareciendo con una urgentísima necesidad de cualquier excusa sin importancia, que suele ser: ¡Voy a tomar algo!. Esto que ocurre solo de vez cuando lo solventan las damas de un manera solidaria bailando dos de ellas juntas sin que suponga rareza alguna , otra cosa es lo contrario dos danzantes masculinos es más dificil de ver, sobre todo en la plaza del pueblo.

Uno de los momentos más felices para mí en el verano es estar en la plaza del pueblo, recién duchadito con un polo que generalmente debe ser Lacoste para que todo el mundo sepa la gran importancia que tiene para uno mismo ese momento mágico…tanto que me puedo gastar setenta y dos euros en un polo para lucirlo bailando un pasodoble, no esto es mentira, nunca me he gastado setenta y dos euros en un polo ni siquiera en un Mágnum (lo siento, me salió solo el chiste) vamos que con un polo que esté limpio y lustroso es suficiente…, yo no soy muy ducho en esto del baile…, pero me ducho mucho (lo siento, me salió solo, otra vez…) si hay agua si, no, no.

Ese momento en el que no corre ni una brizna de aire, (suponiendo que las briznas pertenezcan al viento…), en el que se sienta uno en medio de la plaza…en la que le han reservado una silla de plástico blanco o verde y en la que después de tres cuartos de hora tendremos la espalda más sudá que la camiseta del encargado de un baño turco haciendo horas extra…ese momento es mágico, suenan los primeros acordes del pasodoble y se dirigen los menos jóvenes con presteza al centro de la plaza y con cara de absoluta seriedad como exige este baile de origen Marcial (Que bueno el pasodoble Marcial) y una vez en simbiosis total se ponen a evolucionar como un solo cuerpo planetario…con pasitos cortos, con vueltas y requiebros y una paradita para aplaudir al trompetista (en el caso que lo hubiera o hubiese…)

Otro día hablaré de la juventud, más concretamente de Amy Winehouse que debe ser Ami La Bodeguera, que no es mal grito: ¡ A mí, la bodeguera!, que me quedao sin vino… No señor no es mal nombre….

sábado, 20 de junio de 2009

POR UN VESPINO DE DIFERENCIA....

(Foto de guijarro85)


Era mi padre por aquel entonces, un hombre de orden…, no porque su vida estuviera regida por estrictas normas de conducta, si no porque gustaba de tener cada cosa en su sitio, ahora que lo pienso, esto sigue siendo igual…, no hay nada más que cambiarle el mando de la tele para ver que le gusta el orden y el mando…, el mando le gusta en su mano…, pero esto no es lo importante…

Estaba yo en un periodo digamos que: De difícil estabilidad emocional, que viene a ser lo mismo que estar en la “edad del pavo” y debió ser por esto que acostumbraba a traspasar muy a menudo la línea que separa lo “correcto” de lo realmente “temerario”.

En aquel tiempo habían ocurrido varios acontecimientos que si bien no tenían entidad propia como para ocupar ni un segundo en los telediarios…a nosotros que éramos directamente afectados nos traían a maltraer… ya, puede que a ustedes no les parezcan tan relevantes…, pero en el periodo de un mes y medio nos habían robado dos veces el casette del Renault siete de mi padre y eso a mi padre no le venia bien, ya he dicho que era hombre de orden y le gustaba tener cada cosa en su sitio y ríanse ustedes pero el sitio natural del radiocasete de “tu” coche es tu coche y no el del maleante que te lo roba…

¿A que viene esto…? Pues simplemente pretendía ponerles en antecedentes sobre que la leche andaba un poco joia con eso de no respetar la propiedad ajena…, sobre todo en el Renault siete….
Mi padre tenía un concepto particular sobre la forma de acabar con las tendencias musicales que hacían a más de uno reventar el cristal de coche ajeno y no estaba de humor…Por eso aquella calurosa noche de verano estaba sentado en el “fresco”, que ni era fresco ni era ná y se cargaba un bisonte tras otro…, sin disparar una flecha, pero usando con destreza el mechero, y de vez en cuando echaba un tragino del botellín de Mahou que me había pedido amablemente que le trajera de la nevera, haciendo tintinear dos botellines vacíos… Allí andaba él con su orden dispuesto de manera que no le incomodaba nada… Sentado en una silla negra de mimbre, recuerdo de la herencia de la abuela…entre geranios y demás jaramagos (para mí todo lo que no son geranios, son jaramagos). Con el taburete de la cocina a modo de mesita con un cenicero que ponía: Papá no corras, que le había hecho mi hermano menor y como le gustaba aquella frase se la puso al cenicero en lugar de: Papá no fumes…, tanto, que habría sido más adecuado. El caso es que en aquel rinconcito de la terraza a tres pisos de la calle se le iban las horas a mi padre pensando y pensando…, por debajo de la terraza quedaba una farola hermosa y radiante que caía justo debajo de nosotros y que daba una luz cegadora y endiabladamente blanca, por lo que mirando desde abajo no se veía absolutamente nada.

Se interrumpió la serie de moda que debia ser “Tres en casa” o algo así y desperezandome salí a la terraza en el pequeño hueco que dejaba el paraíso particular de mi padre que en ausencia de un “patio” disponia de aquel pequeño territorio desde don se podía ver las estrellas en el hipotetico caso de que se pudieran ver…Justo salí para ver como dos tipos manipulaban la cadena y el candado de un vespino aparcado en la acera de enfrente (Sin connotaciones de indole sexual). Una y otra vez daba vuelta a la cadena y vuelta a empezar…me empezó a extrañar aquella rara afición y comenté a mi padre:
--Papa, mira esos dos tó el rato trasteando con el vespino—Haciendo un gesto a lo Clint Eastwoodt, mezcla de dureza y conocimiento…
--Me c…, (Aquí siguieron una larga serie de retailas que mi natural recato impide que reproduzca pero que haganse a la idea de que eran muy…, muy duras.) …que os han dao--- Y cogiendo el botellín de Mahou lo lanzó sin conocimiento hasta el otro lado, curiosamente sin derramar una sola gota en el trayecto hasta que se estampo contra la casa baja abandonada que estaba al otro lado…dejando unas bonitas salpicaduras en la fachada que lejos de deslucir la pared la hacían aun más “señorial” si cabe… A continuación iniciamos un pequeño silencio valorativo que mi padre inició diciendo:
--Calla, calla, a ver que dicen…-- golpeandose los labios con el dedo indice..Y que creeran que decían:
--Saca, saca pronto la llave del candado que nos tiran más botellines..—Miraban para arriba intentando adivinar de donde caería el siguiente, pero como la farola nos protegía no veían nada. Y lo que son las cosas de la vida que ante una presión semejante como es una lluvia de botellines el tío encontró la llave del candado y en un momento estaban los dos sentados en el vespino… y no hicieron un caballito porque estaban los dos “pasaditos” de peso. Pero desaparecieron de la calle en un momento… Quedando como mudo testigo el resto de botellín esparcido en varios metros.

Mi padre me miro con cara como de: “Hay que joerse lo que me acabas de obligar a hacer” --- Y yo puse cara de circunstancias y solo pude decir: --Ya se han acabado los anuncios--- Mientras me metía a toda prisa de nuevo en el salón sentándome encima del skay del tresillo marrón que era lo mejor para una noche de calor.



(Foto de romanoski)

viernes, 5 de junio de 2009

BREVES APUNTES SOBRE PEROLO


Nace Perolo en china y nada más ver la luz es adoptado por una familia sueca que lo trae a España, en una caja grande y azulada con los demás componentes de su familia. Como puede verse es un buen mozo, brillante y robusto que desde sus comienzos demuestra ya una especial predilección por el cordero, perdiendo el brillo y el lustre siempre que debe trabajar con verduras como las espinacas, acelgas y demás cosas de esas verdes.
Perolo tiene unas orejas prominentes que le sirven de asa y que durante su dilatada vida tuvieron a bien continuar pegadas a su cuerpo pese a los duros golpes que ésta (la vida) le procuró, corona su cabeza con un elegante sombrero al que no le es ajena la distinción y elegancia propia de gente erutita (Cervera) y bien preparada, pese a que algunos no vean más que una tapadera para disimular.

Perolo acompañando a un amigo que trabaja....

El culo de Perolo alcanza unas temperaturas extremas pese a lo cual su actividad seSual es prácticamente inexistente (según sus testimonios) aunque según el decir de la cacerolita que duerme a su lado en el armario alto de 60x60 donde pasan la mayoría del tiempo es totalmente excesiva por hedionda y repugnante, pues no hay peor cosa que hacer guarredidas cuando uno está recién duchao…Pasa todo el tiempo rodeando a la cacerola que duerme a su lado, pues la meten siempre dentro…para ocupar menos sitio… Asi es que la actividad seSual de Perolo se circunscribe al roce proporcionado por el estropajo buscando la limpieza extrema de una zona tan sensible como es la parte baja, siempre ennegrecida (por el hollín) y tan carente de glamour.

Perolo con su pareja...una imagen entrañable...

Tiene Perolo tres capas, dos de acero inoxidable y una central de aluminio para evitar que los alimentos se peguen, el siempre intentando que las cosas no se peguen ni siquiera en los foros…
Desde que Perolo entrara en conocimiento del funcionamiento forero,le cogió gusto al asunto dando muestras de un rasgo de su personalidad que siempre marcó su vida… ¡Venga de cascar y cascar, sin decir nada coherente! Por eso desde muy pronto suscitó el “regaño” de algunos que no compartían con el su afición por el cascaero y demostraron una susceptibilidad rayana en lo enfermizo.

Perolo, votando en las Elecciones.

Mucho se ha dicho de quién seria este forastero aficionado al cordero, pero las pocas personas que están en el secreto son dignas de confianza y escogidas con los dedos de los pies por lo que fundamentan un sólido baluarte que de momento permanecerá inexpugnable. A Perolo se le atribuyen, no ya trastornos de personalidad Bipolar, pues dicen que tiene tantas personalidades que sería conveniente decir trastornos de personalidad treintapolar, dicen de él que es aficionado al ajedrez, pero no hay más que ver las fotos para cerciorarse de que con un cuerpo así difícilmente se puede dedicar uno a tan seSudo deporte…Perolo es un personaje no una persona, no da detalles de su vida, sino que recaba retazos de la vida de otros y las transforma en pinceladas con brocha gorda y basta, buscando que los demás pasen un buen rato, Perolo no se enfada, si acaso se “enfurruña” un poquino pero se le pasa enseguida…Perolo no entiende de Capturas de pantallas ni de derecho aplicado a la red pero tiene una suscripción a Legalitas que por poco más de sesenta euros al año tiene que hacer rentable…
Biografia inacabada pues está Perolo en la plenitud de la vida y es previsible que continué su actividad por mucho tiempo hasta que las cosas se le peguen tanto al culo que sea necesaria su incineración o el enterramiento en alguna chatarreria

Que tengan un buen día....